A diez meses de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y con un inminente juicio político en su contra en el Senado, Donald Trump, duro crítico de las intervenciones militares de su país en el Medio Oriente, tomó la decisión más temeraria de su mandato al ordenar el asesinato mediante drones del general iraní Qasem Soleimani en las afueras del aeropuerto de Bagdad (Irak).
Se trata de una decisión de consecuencias imprevisibles que tiene en expectativa no solo a la convulsionada región, sino también al mundo entero. Leon Panetta, quien fue director de la CIA y secretario de Defensa durante la administración Obama, advierte que “estamos más cerca de la guerra con Irán que en los últimos 40 años y eso es preocupante”.

